Como si después de haber caminado cientos de kilómetros, te acunan en un eterno vaivén, sobre las nubes y bajo el manto opaco de la noche, estando a resguardo tras el escaparate, sin miedo a los naufragios constantes que ocurren mas allá del cristal.
Sensaciones, días, catástrofes y momentos donde llegas más altos escritos aquí. Sinceramente, para mí es algo necesario, como respirar, sino escribo lo que siento las palabras se acumulan y creo que voy a estallar llenando las paredes de esas palabras que atracan mi mente.
ResponderEliminarAsí pues, si alguien me lee, puedo compartir lo que que hay en mi interior y me siento satisfecha y si además leo y sé que hay personas que sienten la misma necesidad que yo, la satisfacción llega a la cima.